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Leyenda de Internet John Titor

Leyenda de Internet John Titor

Simultáneamente a la creación y difusión de cuentos de terror, de vez en cuando nos gusta abordar esas leyendas de la Internet que estremecieron a más de uno en su día.

Hoy relataremos los hechos de mayor relevancia que convirtieron a John Titor en una de las leyendas de la Internet más recordadas. Éste individuo apareció públicamente en los albores del nuevo milenio (entre 2000 y 2001). Se definía a sí mismo como un ser proveniente de un futuro cercano.

Como todo viajero temporal, pronto empezó a dar a conocer predicciones sobre eventos futuros, centrados principalmente en la unión americana (lugar de donde este sujeto es originario).

La mayoría de esos pronósticos fueron desalentadores, ya que desencadenaban inminentemente en una guerra nuclear, en donde no solamente gran porcentaje de la gente perecería, sino que habría un nuevo orden mundial en el que los países más importantes de nuestra era, se verían seriamente afectados o reemplazados por otros.

Las teorías de John Titor encontraron un canal de difusión en la incipiente Internet y los ecos de esos mensajes, se vertieron paulatinamente en otros medios de comunicación, como por ejemplo: una novela o inclusive una obra de teatro.

Pese a lo que pudiera pensarse, los supuestos eventos que iban a ocurrir a partir del año 2004 (Una guerra social iniciada en los Estados Unidos por culpa del descontento social o la cancelación de los Juegos Olímpicos de 2006) no ocurrieron.

Previendo estas situaciones, el viajero en el tiempo dijo que si las cosas no ocurrieron de la manera tal y como la había dicho en el blog donde se comunicaba, era simple y sencillamente porque provenía de un universo paralelo al nuestro. Es decir, que nosotros podemos incidir de manera directa en los acontecimientos que se presenten en el entorno en donde vivimos.

Una investigación llevada a cabo por un canal de televisión en Italia, reveló que no hay forma de probar la existencia de John Titor, pues todo lo relacionado a este individuo se haya conectado a un letrado, quien curiosamente se ostenta como el poseedor de los derechos de difusión de los mensajes de este peregrino inter dimensional.

Cuento de terror la dualidad de Esteban

Cuento de terror la dualidad de Esteban

Algo que disfruto mucho de escribir cuentos de terror es que de una situación supuestamente normal, se puede desencadenar otra absolutamente aterradora y desquiciante.

Por esa razón me gusta participar en sitios como este en el que los cuentos de terror son disfrutados por los usuarios.

Esteban intentaba por todos los medios posibles dejar el cigarrillo. No solamente porque en el edificio en donde laboraba, no se podía fumar, sino porque ya ese vicio le estaba afectando los pulmones. Un amigo suyo le recomendó que fuera a ver al doctor Salazar, reconocida eminencia en cuestión de hipnosis.

Acudió al consultorio del doctor Salazar y éste le pidió que por favor se acostara en el diván y comenzara a platicarle cuales eran sus problemas.

– Mire doctor, yo empecé con los cigarrillos desde los 13 años y como usted comprenderá, después de más de dos décadas de fumar dos cajetillas diarias, mis pulmones se han deteriorado bastante.

– El suyo amigo mío es un caso más común de lo que cree. Pero no tiene de qué preocuparse, con tan solo hacer una regresión quedará curado.

– ¿En serio? ¿Significa que en 60 minutos me olvidaré del cigarrillo para siempre?

– No es tan simple. Tenemos que programar al menos ocho sesiones de tratamiento, la regresión debe ser escalonada.

– Está bien. Comience cuando quiera.

El doctor Salazar sacó de su bolsillo un péndulo y empezó a agitarlo frente a los ojos de Esteban. Velozmente el paciente quedó perdidamente dormido. Ahí fue donde el médico aprovechó para iniciar sus tácticas de curación:

– Esteban tienes que dejar de fumar…

En ese momento el discurso del galeno fue interrumpido por una voz seca y áspera que salía del interior del paciente.

– Esteban no se encuentra en el consultorio. Me llamo Jack y si no dejas de decir tonterías te mataré.

El doctor Salazar asustado por lo que había escuchado despertó a Esteban y le preguntó:

– ¿Quién es Jack?

– ¿Jack? No había escuchado ese nombre en un largo tiempo. Pero gracias por recordármelo.

Esteban se incorporó del diván con la vista nublada y sujetó al médico por el cuello hasta que le rompió la tráquea.

Pese a toda su experiencia, el doctor Salazar no fue capaz de diagnosticar la doble personalidad (una de ellas asesina) de Esteban.

Cuento de terror luces en la sala

Cuento de terror luces en la sala

Tenía muy poco tiempo de haberme salido de casa de mis padres, pues ya a la edad de 22 años es justo que uno busque su independencia para así, ganar un poco de experiencia en la vida.

Mi apartamento era muy pequeño, pero tenía lo necesario para mí: Un baño completo, una recámara, una cocina y hasta un pequeño cuarto de lavado. El mobiliario que componía esa casa era básico y rústico. Apenas una mesita de madera con cuatro sillas y un viejo sofá que adquirí en una venta de garaje.

Eso sí, en una caja junto a la secadora, guardaba mis libros de cuentos de terror. Recuerdo que fue una tarde de miércoles, cuando tuve una experiencia sobrenatural. Fui a la cocina y saqué de la nevera un poco de jamón de pavo y algo de queso para prepararme un emparedado.

Tuve suerte porque en el paquete del pan de caja, sólo quedaban dos rebanadas (sin contar las tapas). Les quité la corteza con la ayuda de un cuchillo y les unte un poco de salsa de tomate.

Puse mi sandwich en un plato y me fui caminando hasta llegar a los pies en mi cama, donde ya me esperaba mi libro de historias de miedo.

Encendí la luz del cuarto, no sin antes regular la intensidad del foco, ya que si ésta es muy intensa, me empieza a molestar después de un rato.

Apenas había leído un par de páginas, cuando escuché unos ruidos que provenían de la sala. Salí de la pieza y pude ver con claridad que unas pequeñas luces blancas apuntaban hacia mí.

Estaba hipnotizado ante esas luces, era como si alguien me llamara telepáticamente a ellas. En mi mente no sentía temor al irme aproximando, pero sin percatarme mi cuerpo se resistía a llegar hasta ellas.

Pese a eso seguí caminando y vi que en la pared se formaba una imagen de mi persona, sólo que envejecida. Encendí la luz de pronto los ruidos y la iluminación misteriosa desaparecieron.

Un amigo me explicó que quizá tuve un viaje astral en un sueño. Más podría jurar que estaba despierto cuando eso sucedió.