Archivo de la categoría: leyendas de terror

La mujer del pequeño difunto

La mujer del pequeño difunto

Las leyendas de Córdoba poseen un estilo particular, ya que un alto porcentaje de ellas se desarrollaron hace más de 100 años.

Cuenta la leyenda que a finales del siglo XIX, cerca de un cruce de vías en aquella ciudad argentina, se aparecía una mujer delgada cargando un pequeño ataúd. Se creía que dentro de éste, se hallaba una pequeña criatura fallecida.

En primer lugar porque los ataúdes que eran ocupados por niños tenían un tamaño reducido, además de estar pintados completamente de blanco. Esto tal vez para simbolizar la pureza del alma de los pequeños.

Recordemos que en esos años los velorios que se les hacían a los infantes, involucraban a gran parte de la comunidad circundante, pues aquello representaba la unión del pueblo en el duelo que en ese momento estaba pasando la familia afectada.

Otro elemento que también es clásico de la “mujer del angelito” como también se le conoce, es un pequeño candelabro con una vela encendida.

Fueron tantos los testimonios de gente respetable que afirmaban haber tenido un encuentro cercano con ella que por un tiempo, las operaciones de índole ferroviario se vieron absolutamente suspendidas durante la noche.

Es más los individuos que invariablemente tenían que pasar por aquel cruce de tranvía, lo hacían acompañados de otras personas por el temor de encontrarse cara a cara con ese espíritu.

Por otro lado, hay quienes aseguran que es imposible verle el rostro a la dama del féretro, ya que siempre se colocaba al frente del tranvía e iba caminando a la misma velocidad de éste.

Del mismo modo, se estima que la hora favorita que tenía la “mujer del angelito” para aparecer era cerca de las once de la noche. También con la recopilación de varios datos históricos, se ha podido saber que la ruta que seguía este espíritu era desde la Alta Córdoba hasta Las Bajadas.

Expertos en establecer contacto con otros planos astrales, dicen que los fantasmas permanecen ligados a la tierra, porque no pudieron concluir sus asuntos en vida.

La mirada penetrante

La mirada penetrante

Todos los veranos mi familia y yo vamos a casa de mis tíos que viven el campo, pues en esa época del año, se suelen reunir todos los parientes. Ya sabes, gente con la que solamente platicas una vez al año y esperas 365 días para volver a hacerlo, pues no hay nada en común, más que los lazos de consanguinidad.

Total que yo estaba sentado en la cabecera de la mesa principal, con una extraordinaria vista hacia el campo. El clima era bastante agradable y los aromas de las bebidas y los platillos aderezaban la noche de manera mágica.

Mi tía se me acercó y me dijo en tono burlón:

– Hermilo, deja ya de ver los árboles e integrante a la plática. ¿O es que acaso tienes miedo de que “pie grande” salga del bosque y te lleve?

– No tía, la verdad es que estoy un poco aburrido.

– Claro, como aquí no puedes subir a tu cuarto y ponerte a jugar los juegos de vídeo, todo te parece poca cosa. Mencionó mi tío con voz áspera.

– Déjalo, es posible que la haya visto. Repuso mi tía.

– Ya vas empezar otra vez con tus historias del terror, eso déjaselo a los escritores de novelas, las figuras procedentes de ultratumba no existen.

Sentí un tremendo escalofrío que me recorrió todo el cuerpo, al sólo oír la palabra ultratumba.

– ¿De qué mujer hablas tía?

– De una dama que debes en cuando se aparece por las noches. Yo la he visto desde hace años, pero nadie me cree. Solamente mis gatos saben que lo que digo es cierto.

– ¿Tus gatos?

– Sí, un día estaba regando las flores del jardín y mis gatitos y yo vimos la espigada figura de una mujer. Ellos ni siquiera maullaron, sólo vi cómo se les erizaban los pelos de la espalda.

– Ya mujer, vas hacer que Hermilo no pueda dormir esta noche. Mejor dale un buen pedazo de pastel, para que se le pase el susto.

Mi tía se dirigió a la mesa de postres y mientras estaba esperando mi plato, una mujer de figura desgarbada apareció frente mí y clavó su mirada como dos puñales en mis ojos. Palidecí y me desmayé. Cuando recubre la conciencia, la mujer ya no estaba.

Leyenda de Maria Resurrección

Leyenda de Maria Resurrección

El Cementerio Resurrección es uno de los más grandes de Norteamérica y forma parte de múltiples leyendas. Con forma de triángulo isósceles abarca más de 540 hectáreas, dentro de las cuales se distribuyen más de 152.000 tumbas, y 5.300 criptas. A pesar de tan impresionantes detalles, quien realmente le ha dado popularidad es “María Resurrección“, el fantasma más famoso de Chicago. Que según los testimonios de decenas de testigos, frecuenta la carretera que lo rodea y se le ha visto bailando junto al monumento de “La resurrección de Cristo”.

Sobre sus orígenes, se dice que se trata de una chica asesinada en los años 30’s. Al parecer, ella dejó la sala de baile O Henry (Hoy Willowbrook) tras una discusión con su novio y recorrió la Avenida Archer haciendo autostop. En algún lugar entre el salón y la entrada del Cementerio, de casi dos kilómetros de distancia, fue atropellada por un conductor que huyó de la escena. La joven terminó muerta y enterrada en el Cementerio Resurrección con su vestido blanco y los zapatos de baile…

La primera historia relacionada con este caso fue contada por el propio cuidador del cementerio, Arthur Bonelly, quien escuchó ruidos cerca de la tumba de María. Al llegar encontró el sepulcro revuelto y el cajón a un costado. Avisó a las autoridades, pero no se presentaron hasta el día siguiente, cuando el hombre había vuelto a enterrar el ataúd. La ley decidió desenterrar nuevamente la caja para corroborar que estaba todo bien. Pero descubrieron que los restos de Mary ya no estaban ahí. Al paso de unos meses cerraron la investigación y abandonaron la búsqueda. El pobre sepulturero termino en un psiquiátrico, sin habla, y jugando con un amigo invisible a quien llamaba “Mary”.

Después de algunos años, una hermosa chica rubia, de ojos azules y vestida de blanco apareció a orillas de la carretera haciendo autostop. Gerald Palus la conoció y bailó con ella en 1936, lo único que notó raro era que estaba helada al tacto. Al terminar la velada, la llevó a casa, en el camino ella le pidió detenerse en el cementerio y cuando se acercó a la puerta desapareció, después de esto repetiría la misma rutina con todos aquellos que le dieran aventón, estando entre los casos más sonados, el ocurrido a un taxista en 1979. Los distraídos conductores solo se daban cuenta que los acompañaba un fantasma, cuando se desvanecía ante sus ojos.

En agosto de 1976, el Departamento de Policía recibió el reporte de una niña atrapada en el cementerio, a eso de las 22:30 el patrullero Pat Homa acudió al llamado, miró a la chica dentro del cementerio y la llamó por el altavoz, pero ella no respondió. Al marcharse notó que las barras metálicas de la puerta, tenían impresas huellas que parecían haberse realizado con un par de manos al rojo vivo y estaban dobladas como si fuera plastilina. Tras contar esta historia al programa de televisión “Esto es increíble”, perdió su trabajo y las personas acudieron en masa al cementerio para ver con sus propios ojos el estado de las barras.

Dos días después, una chica informó sobre una mujer tirada al lado de la carretera, cuando los policías llegaron, ella señaló una zona marcada por una depresión en la suave hierba, que parecían adaptarse perfectamente a la forma de un cuerpo humano. Diciendo que la joven simplemente se había desvanecido. Lo mismo le ocurriría a un hombre que vio a la chica tendida en las puertas de su trabajo, pero cuando volvió con la policía, ella había desaparecido, dejando la impresión de su cuerpo en la acera. A estas apariciones se sumarian decenas de quienes afirmaban haberla atravesado con sus coches, o que la veían bailar sola en el salón.

El año de 1980, fue de mucha actividad para Maria Resurrección, pues hubo un avistamiento masivo. Muchos de los presentes llamaron a la policía, pero no pudieron explicar el hecho. Días después el diácono de la Iglesia griega en Archer informaba sobre el avistamiento de una forma fantasma, al siguiente mes una pareja vio a una chica caminando en las afueras del cementerio, cuando se acercaron lentamente en su auto, pudieron ver que no tenía rostro, solo un vacío negro en lugar de su cara. En otra ocasión, un “no creyente”, la subió a su auto e intentó conversar con ella, bromeando al respecto de la historia de Mary, sin embargo ella no se metía mucho en la plática, y desapareció ante sus ojos como lo hizo con otros. Justo antes de Navidad de ese mismo año, se le vio varias veces bailar por la calle.

Son muchos los que dudan de su existencia, así como también muchos creen en su leyenda, tanto que los camareros de los bares y salones de la calle Archer, colocan una copa al final de la barra por si acaso ella los visita esa noche. Y si alguien tiene curiosidad por comprobarlo, se dice que la hora adecuada es después de la 1:30 am durante las noches de luna llena. ¡Eso sí!, no olvide que sobre aviso no hay engaño y quedan advertidos, que es el fantasma más famoso de Chicago, por la cantidad de avistamientos conseguidos.


Escuela Maldita

Esta historia de terror muchas personas no la creen o aveces simplemente tratan de evitar escucharlo, realmente es una historia que pocas personas creerán pero basta con que yo sepa que es verdad para contárselos.

Recuerdo que eran aproximadamente las 12 de la noche, recién nos habíamos quitado de la casa de mis abuelos y lo único que queríamos mi madre, mi hermana y yo era llegar a mi casa para poder descansar, ya que fue un día bastante cansado.

cuentos de terror

En fin, rumbo a mi casa se encuentra una escuela la cual se comenta que era un cementerio anteriormente de ser una escuela, como les mencionaba estábamos rumbo a casa cuando de pronto miramos por la entrada de la escuela, la cual era una reja donde se miraba claramente los salones.

Bueno, miramos por entrada y de pronto notamos que en una salón se prendió la luz y escuchamos a varios niños cantando las “Mañanitas”, realmente nos asustamos, debido a que a esa hora no debe de haber nadien en la escuela y mucho menos una fiesta a las 12 de la noche.

En fin, realmente quedamos sorprendidos cuando de pronto se apagaron las luces, recuerdo que corrimos a todo lo que pudimos, mi pobre madre iba de ultimo pero había tanta adrenalina que nos alcanzo.

Esta es mi historia espero les halla gustado y mas que nada, creo que a todos siempre les dijeron que su escuela fue antes un cementerio.

El bebe con cadenas

Mi hermana y yo teníamos una habitación de pequeños, realmente era una habitación realmente pequeña con lo esencial y una televisión.

Cada día acostumbrábamos a dormirnos tarde viendo la televisión o estar con los juegos de mesa.

En una ocasión, lo recuerdo muy bien eran aproximadamente la 1 de la mañana, cuando de repente escuchamos a un bebe llorando.

Mi hermana claramente me dijo, ¿escuchas eso?, yo le conteste si es un bebe.

Ambos preocupados por que la verdad es muy raro que un bebe ande solo por la calle a esas horas y más que nada llorando sin que nadien lo escuche.

Decidimos dejarlo pasar y si en verdad seguía llorando le diríamos a mis padres, pasó unos 10 minutos y no escuchamos nada más.

En ese momento mi hermana me dijo, vamos a mirar a ver si el bebe realmente era de alguien, con gusto accedí pero lo que no pensábamos es que era algo realmente estúpido.

Nos acercamos mas y mas, cuando de pronto escuchamos dicho llanto pero ahora más cerca y arrastrando unas cadenas.

Yo en realidad quede completamente helado y sin poder moverme, mire a mi hermana y era prácticamente lo mismo, no veía ningún movimiento por parte de ella.

Recuerdo muy bien que quería gritar y no podía, hasta que de repente se dejo de escuchar el llanto y nos echamos a correr en la habitación de mis padres.

Cuando llegamos le contamos lo que nos había pasado y como es costumbre no nos creyeron.

Al siguiente día yo en verdad me sentía muy mal, tenía calentura y más que nada vomitaba cada 10 minutos.

Me llevaron varias veces al doctor y nada, el mejorar no era por parte de los doctores.

Mi abuelita le comento a mis padres que me tenían que llevar con una hechicera para que me pueda curar, en efecto fuimos con dicha hechicera y a las pocas horas me curo, pero hubo algo extraño que nos comento la hechicera que decía, que cuando escuches ruidos extraños o gente extraña no te acerques, ya que son almas en pena que lo que buscan es namas hacer maldad.

Hasta ahora no he vuelto a escuchar ruidos extraños y si los escucho la mejor manera es no tratar de salir a ver o tratar de molestarlos.

 

El cochinito de la suerte

Cuentan nuestros abuelos que existió un cochinito en la época aproximadamente de los 80, en dónde prácticamente no llegaba la luz eléctrica en ciertos pueblos de distintas ciudades.

Se cuenta que el que tenía la suerte de ver aquí cochinito, tenía la oportunidad de volverse rico de la noche a la mañana, ya que se decía que aquel cochinito estaba repleto de oro completamente. Una historia bien conocido es la de un señor que de la noche a la mañana quedo prácticamente millonario al igual que de la noche a la mañana perdió todo el dinero gracias a que no cumplió dicha regla de aquel cochinito.

Es un cochinito prácticamente peludo, tiene prácticamente todo el cuerpo repleto de pelo que al topar con la piel piensa de tal grado que te hace tener miedo.

En fin, la historia cuenta que si ves a dicho cochinito pegando se extremadamente en ti, lo mejor que tienes que hacer es quitarte la camisa y así vez tomarlo para que no te lastime los pelos demasiados punzantes que tiene, al llegar a casa lo que tienes que hacer es meterlo en tu ropero y así mismo cerrarlo con llave.

Una vez que tengas el cochinito toda la noche en su ropero, tienes que ir a ver si realmente se encuentra el cochinito en el ropero, ya que te llevarás una sorpresa al notar que el cochinito se convirtió completamente en oro.

La única regla que tienes que seguir es no contárselo a nadie debido a que el oro se convertirá en carbón una vez que te descuides.