Leyenda de Maria Resurrección

Leyenda de Maria Resurrección

El Cementerio Resurrección es uno de los más grandes de Norteamérica y forma parte de múltiples leyendas. Con forma de triángulo isósceles abarca más de 540 hectáreas, dentro de las cuales se distribuyen más de 152.000 tumbas, y 5.300 criptas. A pesar de tan impresionantes detalles, quien realmente le ha dado popularidad es “María Resurrección“, el fantasma más famoso de Chicago. Que según los testimonios de decenas de testigos, frecuenta la carretera que lo rodea y se le ha visto bailando junto al monumento de “La resurrección de Cristo”.

Sobre sus orígenes, se dice que se trata de una chica asesinada en los años 30’s. Al parecer, ella dejó la sala de baile O Henry (Hoy Willowbrook) tras una discusión con su novio y recorrió la Avenida Archer haciendo autostop. En algún lugar entre el salón y la entrada del Cementerio, de casi dos kilómetros de distancia, fue atropellada por un conductor que huyó de la escena. La joven terminó muerta y enterrada en el Cementerio Resurrección con su vestido blanco y los zapatos de baile…

La primera historia relacionada con este caso fue contada por el propio cuidador del cementerio, Arthur Bonelly, quien escuchó ruidos cerca de la tumba de María. Al llegar encontró el sepulcro revuelto y el cajón a un costado. Avisó a las autoridades, pero no se presentaron hasta el día siguiente, cuando el hombre había vuelto a enterrar el ataúd. La ley decidió desenterrar nuevamente la caja para corroborar que estaba todo bien. Pero descubrieron que los restos de Mary ya no estaban ahí. Al paso de unos meses cerraron la investigación y abandonaron la búsqueda. El pobre sepulturero termino en un psiquiátrico, sin habla, y jugando con un amigo invisible a quien llamaba “Mary”.

Después de algunos años, una hermosa chica rubia, de ojos azules y vestida de blanco apareció a orillas de la carretera haciendo autostop. Gerald Palus la conoció y bailó con ella en 1936, lo único que notó raro era que estaba helada al tacto. Al terminar la velada, la llevó a casa, en el camino ella le pidió detenerse en el cementerio y cuando se acercó a la puerta desapareció, después de esto repetiría la misma rutina con todos aquellos que le dieran aventón, estando entre los casos más sonados, el ocurrido a un taxista en 1979. Los distraídos conductores solo se daban cuenta que los acompañaba un fantasma, cuando se desvanecía ante sus ojos.

En agosto de 1976, el Departamento de Policía recibió el reporte de una niña atrapada en el cementerio, a eso de las 22:30 el patrullero Pat Homa acudió al llamado, miró a la chica dentro del cementerio y la llamó por el altavoz, pero ella no respondió. Al marcharse notó que las barras metálicas de la puerta, tenían impresas huellas que parecían haberse realizado con un par de manos al rojo vivo y estaban dobladas como si fuera plastilina. Tras contar esta historia al programa de televisión “Esto es increíble”, perdió su trabajo y las personas acudieron en masa al cementerio para ver con sus propios ojos el estado de las barras.

Dos días después, una chica informó sobre una mujer tirada al lado de la carretera, cuando los policías llegaron, ella señaló una zona marcada por una depresión en la suave hierba, que parecían adaptarse perfectamente a la forma de un cuerpo humano. Diciendo que la joven simplemente se había desvanecido. Lo mismo le ocurriría a un hombre que vio a la chica tendida en las puertas de su trabajo, pero cuando volvió con la policía, ella había desaparecido, dejando la impresión de su cuerpo en la acera. A estas apariciones se sumarian decenas de quienes afirmaban haberla atravesado con sus coches, o que la veían bailar sola en el salón.

El año de 1980, fue de mucha actividad para Maria Resurrección, pues hubo un avistamiento masivo. Muchos de los presentes llamaron a la policía, pero no pudieron explicar el hecho. Días después el diácono de la Iglesia griega en Archer informaba sobre el avistamiento de una forma fantasma, al siguiente mes una pareja vio a una chica caminando en las afueras del cementerio, cuando se acercaron lentamente en su auto, pudieron ver que no tenía rostro, solo un vacío negro en lugar de su cara. En otra ocasión, un “no creyente”, la subió a su auto e intentó conversar con ella, bromeando al respecto de la historia de Mary, sin embargo ella no se metía mucho en la plática, y desapareció ante sus ojos como lo hizo con otros. Justo antes de Navidad de ese mismo año, se le vio varias veces bailar por la calle.

Son muchos los que dudan de su existencia, así como también muchos creen en su leyenda, tanto que los camareros de los bares y salones de la calle Archer, colocan una copa al final de la barra por si acaso ella los visita esa noche. Y si alguien tiene curiosidad por comprobarlo, se dice que la hora adecuada es después de la 1:30 am durante las noches de luna llena. ¡Eso sí!, no olvide que sobre aviso no hay engaño y quedan advertidos, que es el fantasma más famoso de Chicago, por la cantidad de avistamientos conseguidos.


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