Cuento de terror luces en la sala

Cuento de terror luces en la sala

Tenía muy poco tiempo de haberme salido de casa de mis padres, pues ya a la edad de 22 años es justo que uno busque su independencia para así, ganar un poco de experiencia en la vida.

Mi apartamento era muy pequeño, pero tenía lo necesario para mí: Un baño completo, una recámara, una cocina y hasta un pequeño cuarto de lavado. El mobiliario que componía esa casa era básico y rústico. Apenas una mesita de madera con cuatro sillas y un viejo sofá que adquirí en una venta de garaje.

Eso sí, en una caja junto a la secadora, guardaba mis libros de cuentos de terror. Recuerdo que fue una tarde de miércoles, cuando tuve una experiencia sobrenatural. Fui a la cocina y saqué de la nevera un poco de jamón de pavo y algo de queso para prepararme un emparedado.

Tuve suerte porque en el paquete del pan de caja, sólo quedaban dos rebanadas (sin contar las tapas). Les quité la corteza con la ayuda de un cuchillo y les unte un poco de salsa de tomate.

Puse mi sandwich en un plato y me fui caminando hasta llegar a los pies en mi cama, donde ya me esperaba mi libro de historias de miedo.

Encendí la luz del cuarto, no sin antes regular la intensidad del foco, ya que si ésta es muy intensa, me empieza a molestar después de un rato.

Apenas había leído un par de páginas, cuando escuché unos ruidos que provenían de la sala. Salí de la pieza y pude ver con claridad que unas pequeñas luces blancas apuntaban hacia mí.

Estaba hipnotizado ante esas luces, era como si alguien me llamara telepáticamente a ellas. En mi mente no sentía temor al irme aproximando, pero sin percatarme mi cuerpo se resistía a llegar hasta ellas.

Pese a eso seguí caminando y vi que en la pared se formaba una imagen de mi persona, sólo que envejecida. Encendí la luz de pronto los ruidos y la iluminación misteriosa desaparecieron.

Un amigo me explicó que quizá tuve un viaje astral en un sueño. Más podría jurar que estaba despierto cuando eso sucedió.

La tierra maldita

cuentos de terror tierra malditaUn humilde hombre partió a tierras extrañas a una subasta de terrenos. El plan era adquirir un predio con el dinero ahorrado durante toda su vida y que después la familia viniera a reunirse con él. Extrañamente, cuando sus parientes llegaron encontraron personas trabajando por órdenes de un hacendado, y no hubo razones de su consanguíneo.

Los recién llegados, fueron tomados como peones junto a muchos otros; primero en las labores del campo, pero apenas picaron la tierra, emergió un líquido turbio coloreado de rojo, la mayoría de los trabajadores huyeron, pocos querían estar en un lugar donde la tierra sangra. Entonces el patrón ordenó la habilitación de corrales y potreros, pero apenas los animales pisaron el área, cayeron muertos sin explicación alguna. Los nuevos trabajadores también huyeron, no quisieron andar pisando suelo maldito corriendo el riesgo de terminar como el ganado. Así, a cada idea del hacendado, le correspondía una desgracia; la gente se marchaba de inmediato, los únicos que se quedaban, eran los parientes de aquel hombre desaparecido, pues no tenían a donde ir. Sigue leyendo

Camino a la fama

cuentos de miedo famaEse hermoso cuadro, era el último recuerdo que tenia de ella, por años, pintó en secreto, tal vez le avergonzaba mostrarme sus obras, por mi estatus de crítico de arte, pero sus pinturas eran maravillosas, en especial su trabajo final, aquel que aún estaba sobre el caballete.

Me sentaba frente a su legado por horas, dejando mi mente navegar en una zona de éxtasis desconocida, encontrándome de pronto en lugares inimaginables, gozando de una marea de sentimientos que no había experimentado jamás en mi larga vida. Por un momento pensé que tal fascinación se debía a que las pinturas me ayudaban a conservaba presente su recuerdo, pero con la ayuda de un colega, supe que su trabajo era tan bueno para provocar reacciones así de intensas. Sigue leyendo